El deshojado de tomates: un gesto esencial para plantas sanas y productivas
El deshojado de tomates es una etapa imprescindible en la conducción del cultivo, sobre todo bajo invernadero. Consiste en retirar progresivamente las hojas.
El deshojado de tomates es una etapa imprescindible en la conducción del cultivo, especialmente bajo invernadero. Consiste en retirar progresivamente las hojas de la base de las plantas para favorecer la aireación, acelerar la maduración y facilitar la cosecha. Este artículo aborda el cuándo, cómo y por qué de esta práctica, tal como la aplicamos en nuestra granja.
Si usted cultiva tomates, seguramente ya se ha preguntado: ¿hay que retirar hojas, y si es así, cuáles? El deshojado es una práctica habitual pero a veces mal comprendida. No consiste en suprimir hojas «al azar» o únicamente las que parecen dañadas, sino en acompañar a la planta en su desarrollo.
En nuestra granja, nuestros tomates injertados y entutorados en V bajo invernadero se deshojan regularmente desde principios de verano. A mediados de agosto, las plantas ya están bien aireadas, y este cuidado les permitirá seguir produciendo hasta finales de octubre.
¿Qué es el deshojado?
El deshojado consiste en retirar las hojas situadas en la base de la planta, subiendo progresivamente hacia arriba. Esta operación debe ser razonada: un tomate necesita su follaje para realizar la fotosíntesis y alimentar sus frutos. Por eso siempre velamos por conservar al menos una quincena de hojas activas por planta.
Una hoja corresponde a un conjunto de foliolos: no se deje engañar por la finura del follaje, cada hoja cuenta realmente en el ciclo de vida de la planta.
El gesto técnico
Intervenga siempre con tiempo seco, para que las heridas cicatricen rápidamente y se reduzcan los riesgos de enfermedades.
- Proceda de abajo hacia arriba, nunca de forma dispersa por la planta.
- El gesto ideal se realiza a mano, rompiendo la hoja con un pequeño movimiento de vaivén.
- La tijera o el cuchillo deben ser excepcionales, ya que pueden transmitir enfermedades si no se desinfectan en cada uso.
Una vez terminado el trabajo, es esencial recoger todas las hojas cortadas y barrer los pasillos. Los residuos dejados en el suelo retienen la humedad y favorecen la aparición de enfermedades.
¿Por qué deshojar los tomates?

Deshojar es ante todo mejorar la circulación del aire alrededor de las plantas. El invernadero se seca más rápido tras un rocío matinal, lo que limita la presión del mildiu y la botritis.
También aporta más luz directa sobre los racimos, lo que acelera la maduración. Y la recolección se vuelve más rápida: los frutos son visibles, accesibles, sin necesidad de apartar el follaje.
Conclusión
El deshojado de tomates es una práctica simple pero esencial, que contribuye tanto a la salud de las plantas como a la calidad y precocidad de las cosechas. En nuestra granja, esta técnica permite acompañar a nuestros tomates hasta finales de octubre en buenas condiciones.
Para ver concretamente cómo procedemos, encuentre nuestra demostración completa en vídeo.